Las floraciones de algas nocivas (FAN) son el evento ambiental que más pérdidas ha generado en la salmonicultura chilena. La crisis de 2016 dejó cerca de 40.000 toneladas de salmónidos muertas y pérdidas sectoriales cercanas a US$800 millones. Casi una década después, siguen siendo el riesgo ambiental que más presiona la planificación productiva de un centro de cultivo.
Una FAN ocurre cuando ciertas especies de fitoplancton aumentan su abundancia de forma descontrolada en la columna de agua. En la salmonicultura, el problema no es solo la toxicidad de algunas especies: incluso las microalgas no tóxicas pueden dañar branquias, reducir el oxígeno disuelto disponible y obligar a suspender la alimentación por precaución, con el costo productivo que eso implica.
Por qué el cambio climático aumenta la frecuencia de las floraciones algales
El vínculo entre el calentamiento del océano y la mayor frecuencia de floraciones algales nocivas está documentado en la literatura científica: aguas más cálidas y una menor mezcla vertical de la columna de agua crean condiciones más favorables para que el fitoplancton prolifere. En la zona sur de Chile, donde se concentra la salmonicultura, esta tendencia se combina con un fenómeno climático puntual pero recurrente: El Niño.
El Niño eleva la temperatura superficial del mar, reduce el intercambio vertical de agua y genera condiciones que favorecen tanto la proliferación de fitoplancton como la caída del oxígeno disuelto. Es, en la práctica, un acelerador puntual de un problema que el cambio climático ya viene agravando de forma estructural. La Organización Meteorológica Mundial monitorea y publica actualizaciones periódicas sobre la evolución de estos ciclos, que hoy son parte del calendario de riesgo de cualquier centro de cultivo en el sur de Chile.
Para un equipo de producción, esto tiene una implicancia concreta: la pregunta ya no es si va a ocurrir un evento de floración algal, sino con qué frecuencia y qué tan preparado está el centro cuando ocurra.
Qué exige el marco regulatorio chileno frente a las FAN
El marco regulatorio chileno se construyó a partir de crisis anteriores, no de forma preventiva. La marea roja de 1988 (que destruyó el 50% de la biomasa de la época) llevó a la industria a implementar el Programa de Monitoreo de Fitoplancton (Promofi) de forma privada. El brote de Alexandrium catenella de 2009 fijó los primeros controles geográficos en el paralelo 43°22’S. La crisis de 2016 dio origen al Decreto Supremo N°151, que modificó el Reglamento Ambiental para la Acuicultura (RAMA) e implementó los sistemas de Prealerta y Alerta Acuícola.
Hoy opera además el Comité Interinstitucional de Contingencias Ambientales (CIICA), liderado por el Ministerio del Medio Ambiente, y el protocolo de la Ley N°21.364, que integra a SENAPRED con SERNAPESCA como organismo técnico sectorial para levantar alertas tempranas. Bajo este marco, los centros de cultivo deben mantener planes de acción específicos contra contingencias por floraciones algales nocivas, además de los planes de mortalidad masiva individuales y grupales ya vigentes.
Un punto ciego que expertos del sector han advertido en seminarios técnicos: el protocolo de coordinación está diseñado para actuar cuando la FAN destruye biomasa en jaula, pero no cubre de forma integrada los escenarios de marea roja (toxinas) sin mortalidad masiva — ahí el cierre de zonas de extracción depende solo de las Seremis de Salud, lo que fragmenta la cadena de mando.
En la práctica, esto significa que el plan de contingencia de cada centro no puede limitarse al papel exigido por ley. Necesita un componente operacional: capacidad real de respuesta antes de que el bloom se consolide.
Cómo CPI Equipment mitiga y previene floraciones algales nocivas
Nuestra tecnología no evita que ocurra una floración algal — ningún sistema lo hace. Lo que hace es cambiar la exposición del pez cuando ocurre.
ODIN AIR genera surgencia controlada: moviliza agua profunda y libre de microalgas hacia la jaula a través de difusores con control remoto independiente por punto. El resultado es una columna de agua más homogénea en oxígeno y temperatura, que reduce la concentración de microalgas en la capa donde nada el pez. El sistema opera de forma automática 24/7 y ajusta el caudal según condiciones ambientales en tiempo real, sin depender de que haya un operador de turno para reaccionar cuando el bloom ya apareció.
ODIN O₂ complementa esta respuesta cuando la floración ya está presionando el oxígeno disuelto. Permite modificar los litros por minuto de forma remota, monitorear consumo por jaula y configurar alarmas que anticipan una caída antes de que se vuelva crítica. La diferencia frente a una respuesta manual no es solo tecnológica: es que la ventana de acción frente a una FAN se mide en minutos, no en el tiempo que toma enviar personal a terreno.
Ambos sistemas están validados por el Informe ISB 2025 de PICES (Junta Científica Intersesional del Pacífico Norte), que confirmó la efectividad de la surgencia profunda automatizada y la aireación inteligente frente a hipoxia, floraciones algales nocivas y estrés térmico.
Resultado comprobado: el caso de Canadá
La validación no es solo de laboratorio. En operaciones salmoneras de British Columbia, Canadá — centros de 2.500 a 5.000 toneladas por sitio, la misma escala de muchos centros del sur de Chile — la tecnología de surgencia profunda de CPI ha operado por años frente a amenazas como Heterosigma akashiwo y otras microalgas nocivas.
Los resultados medidos en terreno:
- Eficiencia de transferencia de oxígeno superior al 86%, bombeando aguas profundas libres de microorganismos hacia la jaula.
- Reducción de un 41% en los días de hambre en centros como los de Grieg Seafood (2018), manteniendo la alimentación del pez incluso en presencia de algas no tóxicas — uno de los costos ocultos más comunes de una FAN, porque muchos centros suspenden la alimentación por precaución aunque la especie presente no sea tóxica.
- Resultados auditados por ciencia oceánica internacional (ISB-PICES 2025), al punto que aseguradoras internacionales ya recomiendan la tecnología como medida de mitigación de riesgo.
Esta información corresponde a un caso documentado y validado en terreno. Los datos completos, con metodología y respaldo de terceros, están disponibles bajo solicitud en nuestra página de casos de éxito.
Qué hacer para proteger tu centro antes de la próxima floración
El patrón se repite en cada evento de FAN grave: el problema no es el bloom en sí, es llegar tarde. Para cuando la floración es visible, las condiciones que la favorecieron — estratificación térmica, baja mezcla de columna de agua, reducción de oxígeno disuelto — llevan días o semanas desarrollándose.
Con el cambio climático elevando la frecuencia de estos eventos y El Niño actuando como acelerador puntual, la pregunta operacional relevante no es si va a ocurrir un evento crítico, sino qué tan preparado está cada centro para enfrentarlo cuando ocurra.
Si quieres evaluar el nivel de preparación de tu centro frente a floraciones algales, conversemos con nuestro equipo técnico.
Preguntas Frecuentes
¿Qué son las floraciones de algas nocivas (FAN) y por qué afectan a la salmonicultura?
Son eventos naturales en los que ciertas especies de fitoplancton aumentan su abundancia de forma descontrolada. En la salmonicultura chilena, especialmente en la zona sur, las FAN han causado algunas de las mortalidades masivas más graves de la industria, además de pérdidas económicas y daño ambiental.
¿Por qué el cambio climático aumenta el riesgo de floraciones algales en salmón?
Porque el calentamiento del océano y la menor mezcla vertical de la columna de agua crean condiciones más favorables para la proliferación de fitoplancton, al mismo tiempo que reducen el oxígeno disuelto disponible para el pez.
¿Qué rol cumple El Niño en las floraciones algales nocivas?
El Niño es un fenómeno climático recurrente que eleva la temperatura superficial del mar y reduce el intercambio vertical de agua, actuando como acelerador puntual de las condiciones que ya favorece el calentamiento del océano a largo plazo.
¿Qué exige la normativa chilena frente a las FAN?
El Reglamento Ambiental para la Acuicultura (RAMA) exige que los centros de cultivo cuenten con planes de acción específicos contra contingencias por floraciones algales nocivas, además de los planes de mortalidad masiva ya vigentes.
¿Cómo ayuda la aireación a mitigar una floración algal?
La aireación con surgencia profunda moviliza agua limpia y libre de microalgas hacia la jaula, reduciendo la concentración de fitoplancton en la capa donde nada el pez y mejorando el oxígeno disuelto disponible.
¿Existen resultados medidos, no solo teóricos, sobre esta tecnología frente a FAN?
Sí. En centros de Canadá con la misma escala que muchos sitios chilenos, la tecnología de CPI registró eficiencias de transferencia de oxígeno superiores al 86% y una reducción del 41% en días de hambre, con validación de ISB-PICES 2025.

